La madeja de Ariana

  • Una presentadora de televisión de quince años orienta a jóvenes en centros de rehabilitación y detención juveniles
  • “Tenemos que empoderar a nuestra juventud y si no empezamos a hacerlo nosotros mismos, nadie mas lo hará”

“Como joven, me siento muy comprometida con mi generación. Estoy muy al tanto de la situación por la que pasan los jóvenes en Afganistán todos los días y yo quiero ayudar. Quiero hacer algo y no puedo quedarme de brazos cruzados sin hacer nada”. Esto fue lo que me dijo la joven productora y presentadora de televisión Zarlash Sarmast, una joven talentosa con la que vengo trabajando en estos últimos dos años.

Zarlasht en los estudios de televisión de la ONU en Afganistán (A. A.)

Con sólo 15 años de edad, Zarlasht ya produce y presenta cada semana una sección semanal para el programa de Televisión CSA: Escena Criminal de Afganistán, una co-producción entre RTA (Radio Televisión de Afganistán) y la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas, como parte de los programas de capacitación y desarrollo mediático de la mision.

Ella comenzó a presentar y a producir el programa de televisión sin ninguna experiencia. La entrenamos en locución y presentación televisiva y reportaje investigativo. Por las mañanas, Zarlasht va al colegio, luego a su clase de violín en el Instituto Nacional de Música de Afganistán y trabaja para el programa tres días a la semana.

Zarlasht fue nombrada Joven embajadora de la Paz por la misión en Afganistán de la ONU

“El segmento juvenil que produzco para CSA está dedicado a nuestra joven audiencia y también a nuestros padres. Con este programa de televisión, yo quiero ayudar a mi generación investigando distintos casos de violaciones a los Derechos Humanos que afectan a la juventud y los problemas que enfrentan en sus comunidades. Yo creo que la única posibilidad para el cambio es creando conciencia”, explica Sarmast.

Entre algunos de los casos que más recuerda, está el de una niña de 14 años que se escapó de su casa con su novio, porque la querían casar con un hombre mucho mayor que ella. Ellos fueron capturados y la policía la puso bajo arresto.

Ahora, la adolescente está en un centro de retención juvenil en Kabul y ha sido completamente abandonada por sus padres y familiares, por haber escapado y por haber roto las reglas tradicionales.

Zarlasht con el resto del equipo de la televisión

“Cuando la entrevisté, ella realmente me abrió su corazón y compartió conmigo el profundo abandono que sintió por parte de su familia, de sus padres y de su comunidad, simplemente por haber seguido a los dictados de su corazón. Este caso realmente me conmovió y yo sentí el compromiso de comunicárselo a sus padres y a la comunidad entera. Simplemente fue una injusticia. Explica Sarmast. Quince años.

En Afganistán existen un sinfín de casos como éstos, donde jóvenes adolescentes terminan siendo víctimas de injusticias sociales, culturales y comunitarias.

“Cuando entrevisto a chicos y chicas jóvenes de mi misma edad, les doy una espacio para que puedan hablarle directamente a sus comunidades, a sus padres, a las autoridades y también a ellos mismos. Su voz les envía un fuerte mensaje no solo a los jóvenes, sino también a toda una comunidad para que puedan resolver los problemas que enfrenta la juventud.”

Sarmast dice que la mayoría de las veces cuando habla con muchos adolescentes en los centros de detención juvenil, siempre están ansiosos por salir y recomenzar sus vidas de nuevo. “Ellos quieren educarse o continuar con sus estudios. Quieren desarrollar sus conocimientos y hacer el bien en sus comunidades. Ellos realmente quieren ser agentes de cambio”. “Ser joven en Afganistán no es cosa fácil, porque tienes que enfrentarte a tradiciones y a distintos patrones culturales que te limitan como miembro de cualquier comunidad. Tenemos que empoderar a nuestra juventud y si no empezamos a hacerlo nosotros mismos, nadie más lo hará. Necesitamos capacitar y desarrollar las mentes y los corazones de la juventud, porque ellos son el futuro de nuestra sociedad, y el futuro para la paz”.

Zarlasht grabando

En Afganistán, el 70 por ciento de la población afgana es menor de 25 años de edad, contribuyendo así a los 1.2 millones de jóvenes de todo el planeta tierra. Esto quiere decir que es una generación muy importante para contribuir con del desarrollo del país. Y a pesar de que existen jóvenes como Zarlasht -que tienen la oportunidad de crecimiento y compromiso con su comunidad- también hay otros jóvenes que enfrentan retos día a día, teniendo un acceso muy limitado a los servicios de salud, educación, capacitación y oportunidades financieras.

Se afirma que la juventud es el futuro de un país, y de una sociedad, pero realmente en este país, son el presente, y me siento afortunada de poder presenciarlo en primera fila/persona y de poder contribuir desde mi campo de trabajo y en la medida de mis posibilidades, al empoderamiento de esta generación. Una generación de talentos que quiere quedarse en el país y que está luchando y contribuyendo activamente con los procesos de paz. Y aquí, en esta región de grandes contrastes, aunque no sea nada común, hay adolescentes como Zarlasht que son el futuro hecho presente.

(7) Comentarios

  1. [...] Zarlasht [...]

  2. [...] Seguir leyendo. [...]

  3. Marco Boasso

    Sensacional! Congratulations! Uplifting!

    Es alentador ver que aun se puede hacer periodismo humano, rescatando la sinceridad, la espontaneidad y por que no la inocencia de protagonistas anónimos del que hacer mundial!

    M

  4. Que buen trabajo ari, me alegra mucho que estes contirbuyendo en proyectos como este.
    felicitaciones!!!

  5. Karina C

    Me encanto Ari. Es lindo leer estos relatos, y conocer ese mundo atraves de ti.

  6. Lu Garford

    FELICITACIONES ARI!

  7. Yaznaia Torres

    Es increible encontrar aun historias como esta, sobre todo de gente tan joven, muy alentador y mucha fuerza para ti, para que sigan mostrando casos asi, un beso enorme!!!

Deja un comentario

En periodismohumano queremos que los comentarios enriquezcan el debate o la noticia. Por eso hay unas normas de decoro a la hora de comentar. Comenta sobre contenido que acabas de leer y evita el abuso de mayúsculas. Si tu texto tiene varios enlaces, puede que tarde un rato en aparecer. Los comentarios son libres y abiertos pero eliminaremos toda referencia que consideremos insultante o irrespetuosa